Debo confesar, he participado en todas y cada una de las marchas contra el gobierno, desde las más grandes de 350 mil personas hasta las más pequeñas de 20 personas, todas con el mismo animo y con mi pequeño contingente, el panorama en el país es caótico y no me refiero a un caos palpable o un caos cotidiano (a la fecha que escribí este post, tenía algo de razón, ahora nada, el caos es real y palpable) , mas bien, es esa sensación de derrota de buena parte de la población, muchos casos hay, arrancando desde el miedo a perder la fuente de trabajo provista desde el gobierno, muchas veces canalizada en forma de ira y hasta burla, pero el miedo está ahí, un nuevo gobierno, cuando llegue, supondrá para ellos un cambio de reglas de juego, como puede ser el continuismo del piponazgo en muchísimos casos, solo que con pipones diferentes, solo el tiempo dirá, cual es el futuro de la obesa burocracia nacional…

Después las famosas bases, las cuales encontraron en las sucesivas marchas encontraron un modus vivendi, que redunda en buena comida, algunos dólares, y la cierta esperanza de conseguir  dadivas más sustanciosas, una casa, un préstamo que lo usaran para cualquier cosa menos para producir, o lograr un puesto preferencial, claro está, los entiendo, aunque no los justifico, vivieron una vida entera de injusticias, que olvidaron que el trabajo sustancioso, la preparación constante y la honestidad son caminos validos para la consecución de metas, y en esos cuantos dólares o en esa comida que reciben encuentran una reivindicación de todo lo arrebatado durante años, incluso por este mismo régimen, lo que a la postre resulta ser paradójico…

Ya son 8 años en que mantenemos un mismo sistema político, rayado por el odio entre compatriotas, la aniquilación de las instituciones políticas, desde la institucionalidad del estado, hasta la partición política del país, gracias a este régimen, desaparecieron las ideologías, erradas o no, solo hay dos bandos, los que en un cierto momento histórico fueron votados por una mayoría, y esa encomienda ciudadana de cambiar este país, fue canjeada con vendetta, con desprecio, con control absoluto, y otro bando, que mas tarde que temprano comenzó a postular a la libertad como ideología, que hay muchas disparidades ideológicas en el bando de los libertarios, es cierto, es algo que en cierto punto no se ha podido manejar, mas allá del discurso único de la libertad, hay sensibles diferencias de hasta dónde llega la libertad de cada uno con respecto a su par ciudadano y ante sus mandatarios, las diferencias están ahí, pero también no neguemos que el otro bando también ha sido un chaulafan ideológico, con la gran diferencia, que cualquier ideología queda en nada después de la palabra del supremo líder, hombre que como tal ha mostrado su rostro más amargo en los últimos meses, entrando pues en un discurso obscuro, siniestro, si hay que reconocer en el actual mandatario es un hombre de talento extremo, porque cualquier zutano, no es capaz en un tiempo record de 4 años crear una nueva constitución, crear 2 poderes estatales mas, y sumando 5 poderes estatales, controlar de forma inédita los 5, con casos anacrónicos, donde ex-ministros llegan a ser jefes de dichos poderes, obedeciendo, claro está, las ordenes del supremo líder..

Y vamos mas allá, el andamiaje de la revolución tiene mecanismos de de protección tan sublimes que sistemáticamente se crearon leyes que son cómplices del delito, se creó una ley que básicamente prohíbe revelar investigaciones de actos dolosos, sin que antes no hayan sido juzgados, y en caso de que dichas investigaciones sean totalmente sustentadas, nadie podrá publicarlas por más de dos días en la prensa so pena de ser acusados de linchamiento mediático, cuestión, que ha servido a muchos para tapar sus asuntos irregulares, no olvidar tampoco, la actitud indolente de buena parte de la prensa nacional, que al encontrar dificultades en su trabajo, no se dedicó a ser más creativa, sino que optó en agachar la cabeza, sumisión que deja una marca vergonzosa en la historia periodística nacional, siempre sabiendo, que hay sus honrosas excepciones, definitivamente es una amarga lección que deberá aprender para el futuro..

Las pruebas están ahí se palpan, los malos manejos, el despilfarro, el despropósito, lo vemos, algunas personas escogen el camino de ser indolentes ante esto momentos críticos, el discurso imparcial en estos momentos pasó a ser cómplice, recuerden que la imparcialidad en momentos de tiranía siempre redunda en complicidad, la política nacional no es un hecho del que podamos estar al margen, la política nacional influye en cada una de nuestras actividades, frases como “el 100% de las claves del éxito están en nuestras manos”, son perfectas para libros de autoayuda pero insostenibles en el ámbito real, el mismo hecho de vivir en sociedad nos obliga a mantener una sinergia con nuestro alrededor para alcanzar progreso, pero, si nuestros potenciales clientes se ven empobrecidos por un modelo económico retorcido, por mas deseos de superación, nunca alcanzaremos un potencial total en nuestras actividades, incluso, el que hayan ciertos casos de éxito en el país, (claro esta los legales, los que no se sirvieron de estrategias antitéticas) implica nada más que dichos casos, en un marco político más amable, por asi decirlo, se hubiesen podido  desarrollar mucho mas, en sumas cuentas la política nacional influye muchísimo en todos nuestros aspectos de la vida diaria, ser “apolítico” termina siendo una actitud cómoda ante un escenario complejo…

Si queremos cambiar este país, debemos cambiarlo todos, sabiendo que mis derechos son tan derechos como los tuyos, y que no hay una patria justa sin la plena libertad de todos los seres humanos, que la libertad de decidir, comprar,  vender, lo que deseen , sea cual sea su posición, es necesaria, que el  gobernante, militar, civil, vendedor, comprador, madre, hijo dentro del útero de la madre, niño en sus primeros años de vida, homosexual, travesti, lesbiana, negro, blanco, cholo, indio, todos que absolutamente todos y cada uno, no somos pueblo, palabra que ha sido prostituida con el pasar de los años, nosotros no somos pueblo, somos individuos en busca de la libertad y la felicidad, cada individuo cooperando con otros buscando el mutuo beneficio y el progreso, en libertad, dando todos y cada uno el mejor esfuerzo, lo que nadie garantiza que el mismo sea recompensado, nadie garantiza que al venir a este mundo llegues a ser feliz,  pero si un gobierno justo debe garantizar la libertad de cada individuo, para buscar la felicidad como el crea conveniente, es absurdo que se nos dicte los parámetros de cómo tener un buen vivir, nadie nos puede ordenar como determinarnos, y sin duda alguna, debemos pelear por nuestra libertad…

Tengo fe sin duda, de poder leer este texto dentro de unos años y la mentalidad del conciudadano haya despertado y sepa a ciencia cierta que la libertad es el único camino para alcanzar la felicidad, que no hay otra forma, que el ser feliz es cuestión y diseño de cada uno, que el ser libre es “ser” en sí mismo y en la persona, que la libertad es el camino…

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